¡Dulces y crujientes! Estas obleas detienen el paso de los carabobeños

Unas galleticas delgaditas, crujientes y doraditas, untadas con un arequipe dulcito, una cremosa leche condensada y chispas de chocolate como toque especial, es un banquete delicioso que no tiene restricciones durante el día y persigue a muchos desde la infancia, especialmente la del señor Jairo.

A pesar de ser un postre típico de la República de Costa Rica, son muchos los que se han deleitado con una crocante oblea rellena a mitad del camino, ¿la razón? Su textura es en paralelo un perfecto paraíso gastronómico.

Fue en 1979 cuando este colombiano decidió sembrarse en Venezuela, y desde entonces, el municipio Libertador, específicamente en La Arenosa, ha sido el centro de creación de las obleas y arequipe artesanal del señor Jairo, “su primer y único trabajo” por casi 40 años.

Foto: José Echeverría / Noticias24 Carabobo

Dulce renacer

Con niños pequeños en brazo y sucumbido en el dolor tras la muerte repentina de su primera esposa, salió adelante en el país que le abrió las puertas. “Me levantaba temprano, hacía las obleas, los llevaba a estudiar (…) Mientras, me ponía a hacer un poco de arequipe y por la tarde me iba a vender”, comentó con añoranza.

En el año 82, requirió de un personal para la fabricación de las obleas, allí, su corazón volvió a renacer gracias a una de las trabajadoras. “Me le acerqué, le dije que me gustaba (…) Y le pregunté si estaría con una persona mayor que ella. Me respondió que dependía de quién fuera la persona y le aseguré que era yo quien le estaba proponiendo matrimonio”, enfatizó con picardía. Desde ese momento, recibió un rotundo ¡sí! y comparte con ella su pasión por las obleas.

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Foto: José Echeverría / Noticias24 Carabobo

Crocante diferencia

Con una sonrisa en el rostro, el señor Jairo se levantó de la silla para atender al próximo cliente que se acercaba a su “carrito de obleas”, el cual se encuentra en el Centro de Valencia, específicamente en el Boulevard Constitución, a la altura del Centro Comercial Valencia Plaza desde hace 25 años. Sin apuros y con mucha determinación tomó cada uno de los utensilios para crear su dulce preferido, ¿qué lo diferencia del resto? El amor y la calidad.

Harina de trigo, leche, mantequilla o aceite y vainilla, son parte de los ingredientes necesarios para la preparación de obleas, “junto a una receta especial que las mantiene siempre crocantes (…) Pero es un secreto”, resaltó entre risas mientras saludaba a un transeúnte. Además, agregó que se hacen a diario “para que estén fresquitas”. Por su parte, “el arequipe se elabora manualmente en una paila de cobre, con una paleta se va revolviendo, lentamente (…) Como quien no quiere la cosa”.

Foto: José Echeverría / Noticias24 Carabobo

“No buscamos enriquecernos”

En un día pueden venderse 40 obleas detalladas, aparte de los “combitos especiales”, lo cual le permite recaudar una ganancia de 50 mil bolívares aproximadamente. “Queremos es seguir una tradición y tener nuestro trabajito independiente (…) Lo que ganamos lo invertimos en cosas que son útiles. Pensando siempre en la familia”, resaltó.

Rodeado de 23 nietos, 9 hijos y una compañera de vida, este colombiano de corazón venezolano se muestra orgulloso de las obleas y el arequipe que realiza, ese que muchos reconocen al primer mordisco. Antes de despedirse, confesó entre risas: “A mi esposa le dijeron que controlara el pico, pero yo si las sigo comiendo”.

Redacción: Raquel Almérida / Noticias24 Carabobo

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