La Coral Nacional Juvenil “Simón Bolívar” puso de pie al público del Lincoln Center de Nueva York

Foto: Prensa Fundabolívar

(Valencia, 18 de septiembre. Nota de prensa) Impactante y exquisito resultó el aporte interpretativo que las voces venezolanas hicieron de la Misa Brevis de Kodaly, conjuntamente con la Compañía de Danza José Limón. A sala llena, en el Alice Tully Hall, una audiencia multicultural reconoció el alto nivel técnico del coro y la solvencia artística que exhibieron, especialmente del repertorio sacro.

Sobrecogedor, intenso y sagrado. Por instantes, el tiempo pareció jugar con todos los que se encontraban esa noche del lunes 17 de septiembre en la sala Alice Tully del Lincoln Center de Nueva York: bailarines, cantantes y público se sumergieron en otra frecuencia en la que el futuro se hizo un presente esperanzador, gracias a la fervorosa oración que contiene la Misa Brevis del compositor húngaro Zoltan Kodaly, la cual cobró vida nueva, profunda y luminosa en los cuerpos y las voces de la Compañía de Danza José Limón y del Coro Nacional Juvenil “Simón Bolívar” de Venezuela.

En 1957, el legendario bailarín y coreógrafo mexicano José Limón, uno de los pilares de la danza contemporánea mundial, creó está obra. Y hoy, 55 años después, la pieza se mostró renovada e intacta en uno de sus mensajes centrales: con fe, el hombre siempre tiene que intentar, intentar, intentar para sobrevivir a las más grandes tragedias. Y ese fue el discurso, magistralmente cantado -bajo la dirección de Lourdes Sánchez y con la participación del organista Vicent Heitzer-, por la Coral Nacional Juvenil “Simón Bolívar”, que logró que el público neoyorkino se pusiera de pie para tributarles dos profusos aplausos en su debut en Estados Unidos.

“Desde que escuchamos el primer canto del Coro Juvenil “Simón Bolívar” todos los bailarines quedamos paralizados. La Misa Brevis ha sido bailada infinidad de veces por nosotros, casi siempre con la música grabada e incluso la hemos presentado con otros coros. Pero algo diferente pasó esta noche, algo sorpresivo. El canto tan hermoso y profesional de estos muchachos se nos metió por los huesos, nos estremeció, muchos de mis bailarines lloraron mientras bailaban y, definitivamente, estos muchachos han aportado algo nuevo a esta pieza fundamental de Limón: vinieron para inspirarnos con su sangre nueva y fresca para hacer arte puro al más alto nivel posible. Es una bendición para nosotros”, expresó Carla Maxwell, directora artística de la Compañía y quien es una de las más connotadas coreógrafas y maestras de la danza contemporánea de todo el mundo con más de 45 años de labor.

Venezuela cantando alto

Foto: Prensa Fundabolívar

La actuación conjunta con la Compañía de José Limón, la cual dará sus frutos con proyectos futuros de gran envergadura artística, no fue lo único que reportó el reconocimiento del público a la agrupación venezolana.

En la primera parte del programa, bajo la exigente dirección de la profesora y cantante Lourdes Sánchez, y de Juan Gorrín, como director asistente, los coralistas consiguieron sus primeros aplausos con un repertorio de música sacra a través del cual pudieron exhibir sus bien preparadas voces, sus hermosos colores y el trabajo de “filigrana vocal” que han hecho sus maestras de técnica, Sánchez y Margot Parés Reyna.

Luego, unos minutos de oscuridad en el escenario, sirvieron para que los muchachos se pusieran sus chaquetas tricolores y dieran rienda suelta a los ritmos patrios: Antonio Estévez, Moisés Moleiro, Antonio Lauro, Simón Díaz, Luis Laguna y otros, sonaron a gloria en los corazones de la comunidad latinoamericana que estaba presente. Un cuatro, una flauta, un tambor y una maracas aderezaron las interpretaciones, entre las cuales impactó El Gabán, de Rafael Suárez, y su solista Cristo Vassilaco, una voz portentosa que transportó hasta el llano venezolano.

Los elogios fueron inmediatos. El cantautor panameño Rubén Blades dijo: “mi capacidad de asombro con los tesoros que tiene El Sistema no cesa. No bien acabo de vivir el enorme éxito de Maestra Vida, con Dudamel y la Sinfónica Simón Bolívar, cuando ahora descubro aquí en Nueva York, que tienen este excelente Coro. Es demasiado”. El diseñador de modas venezolano, Ángel Sánchez, también estaba desbordado de emoción por el éxito de sus compatriotas: “El nivel que sentí esta noche aquí en el Lincoln Center es número uno; es una agrupación vocal que en cualquier escenario del mundo donde se plante, demostrará su altísimo nivel profesional y su madurez, cosa que parece increíble cuando uno los ve tan jóvenes”.

El Embajador de Venezuela ante la ONU, doctor Jorge Valero, exclamó con un rostro de felicidad: “ es que ya no sólo nuestras orquestas del Sistema tienen éxito internacional, ahora vamos a comenzar a recorrer el mundo con este Coro Juvenil “Simón Bolívar”, cuya actuación además este martes en las Naciones Unidas, es nuestra magnífica contribución a la instalación de la Asamblea General. Estamos orgullosos y felices de contar con esta presencia que nos enaltece como nación”.

Luego de estás dos presentaciones en Nueva York, la adrenalina de los coralistas venezolanos no bajará sus niveles pues están viajando hoy miércoles a Washington, para actuar mañana jueves 20 de septiembre, en el Teatro Eisenhower del Kennedy Center. El viernes 21 se despiden con un concierto en la sala “Enrique Iglesias”, en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo -BID-, donde al igual que los tres conciertos anteriores interpretarán, a capella, un amplio repertorio de música universal, latinoamericana y venezolana.

Esta segunda gira internacional de la agrupación coral líder del Sistema Nacional de Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, de la Fundación Musical Simón Bolívar -adscrita al Despacho de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela-, ha contado con el patrocinio de CITGO y de Venezuela Sounds Foundation. Asimismo, es una programación que se realiza en el marco de “2012: El Sistema por la Paz”, en alianza con las Naciones Unidas, el PNUD y la UNICEF, organizaciones con las que El Sistema mantiene una cooperación intensa y permanente.